El incendio

Publicado en David, Era campillera, Post-Whistler con etiquetas el enero 22, 2012 por paraestomecompreunamountainbike

Qué bien, ahora, por unos 40 panchos, te puedes comprar en Amazon una latita de Uranio y montarte tu propio Fukushima en casa, a escala y para ti solito. Pero tú eres más listo. Por eso, te bajas la app esa del iphone que te avisa de los terremotos antes de que pasen. Bueno, no, antes de que pasen, no, antes de que te lleguen, porque el sms y el seísmo salen a la vez. Que, los milagros, a Lourdes.

Bien, y qué tiene que ver esto con la temática del blog? En realidad, nada.

Pero, fíjate, el otro día leí que, más o menos, el 99% de la gente hace caso omiso de aquella indicación, harto repetida en nuestros años escolares, de cuando haya una emergencia, no pierdas el tiempo cogiendo cosas, sal corriendo y sálvate. So bobo!

Y, claro, como estás con estas ideas autodetructivas del uranio, los terremotos y demás, en la cabeza, pues, quieras que no, llegas a la pregunta típica. No sé vosotros, pero yo me acabo quemando con la casa, corriendo super agobiado de las tablas a las bicis, y de las bicis a las tablas.

Pero la mar feliz, eh: …y murió rodeado de sus seres queridos.

¿Que no estamos enfermos?

Publicado en Post-Whistler el enero 17, 2012 por paraestomecompreunamountainbike

Aparece David este fin de semana, que hemos ido a corretear por el macizo de Aitxgorri para empezar a preparar la Hiru Haundiak, en la furgo con una cafetera que se acaba de comprar, marca Valira, y nos dice: “me sacaron tres distintas, y ¿cuál voy a elegir? ¡La que se llama como el bikepark!”

Anda que ya nos vale…

La dichosa cafetera

Empezar bien

Publicado en David, Era campillera, Post-Whistler con etiquetas , el enero 2, 2012 por paraestomecompreunamountainbike

Dicen que, para empezar bien el año, hay que comerse las uvas con los zapatos llenos de dinero y, que tienes que tratar que la primera persona con la que te cruces sea lo más joven posible, pues cuanto mayor es la juventud, más suerte vas a tener en el nuevo año.

Pues bien, ajeno a tales supercherias, lo primero que se me ha ocurrido esta mañana, nada más ver el sol de justicia que hacía, ha sido, coger la bici, las protecciones y la herramienta [esto es, pala y azada], para, cual enanito del cuento, subirme a cavar al monte. Aijó!

Y, claro, luego, a disfrutar de lo cavado. Aijó, aijó!

Y, ha querido el destino, que me cruzase con mi vecina, y compañera de yoga, Ana que andaba paseando al can y que, hombre, joven joven, pues tampoco es. Y que adónde vas con todo eso. Digo, pues a cavar saltos al monte para la bici. Aijó, aijó y aijó!

Total que allí se ha quedado, asintiendo con un “ahh”, y mirándome, según me iba, con algo de pena, la verdad. Y así, sintiéndome absurdamente feliz por ser el raro del pueblo, el sol calentando, y acertadamente escuchando la canción del chipirón, me he mamado todo el pushup sin apenas enterarme. Eso sí, retocando, aquí y allá, los aliños del circuito.

Conclusión: monte+todo lo que ha llovido+cavar+freeride=tierra y barro hasta las patas [zapatillas incluídas, nauralmente] por dentro y por fuera.

En fin, que menos mal que no soy supersticioso.

¡Adelante sin cabeza!

Publicado en Asier, Post-Whistler el diciembre 11, 2011 por paraestomecompreunamountainbike

Es lo que debió pensar el artista que montó el salto éste. No comment…

Un salto complicado

It´s a Perfect Day…

Publicado en Asier, Post-Whistler el noviembre 2, 2011 por paraestomecompreunamountainbike

Que cantaba Lou Reed. Desde luego así lo sentí hace un par de fines de semana en que David y yo vivimos un día redondo. Partiendo de que estamos disfrutando la utopía de una Euskadi tropical, con días casi de verano en pleno octubre, un sábado hicimos un pluriplan de esos nuestros: Acercarnos a Elantxobe para escalar las paredes de Ogoño y después hacer un Elantxobe DownTown, así como un poco ilegal…

Pasé a buscar a David por Bakio, nos metimos un pedazo de desayuno allí mismo y tiramos hacia Elantxobe, rezando para que levantaran la niebla y las temperaturas, porque hacía a primera hora un frío que pelaba. Nuestras plegarias se vieron atendidas porque ya preparando las cosas en el aparcamiento nos sobraba la ropa. ¡El día prometía!

Nos acercamos a la zona de vías, con el gusanillo en el estómago, ya que es la primera vez que vamos a hacer una vía de varios largos, aunque la elegida es una vía sencilla y totalmente equipada. Llevamos mucho tiempo sin tocar la roca, y para llegar al sendero que te acerca a las vías hay que hacer dos rápeles (uno de ellos volado, esto es, sin tocar la pared, colgando como un jamón), lo que hace que no exista más escapatoria que por arriba. O eso, o sales de allí nadando con 15 kilos de material…

Ya trepando las sensaciones son indescriptibles: hace un día fabuloso, la playa de Laga a nuestros pies (pero 150 metros por debajo), un mar turquesa que me río yo de los mares del sur… Vamos subiendo largos, a David le cuesta coger el ritmo, aunque finalmente goza en la vía como el que más. Los dos últimos largos son los mejores, los más disfrutones, con unas balconadas sobre el mar para hacer las reuniones que invitan a quedarse ahí todo el día; y si no cambia el tiempo, todo el mes…

Satisfacción absoluta al llegar arriba, contemplamos un poco más el paisaje que se extiende a nuestros pies, y volvemos hacia la furgo para comenzar la segunda parte del plan. Y en esto, nos encontramos con la que haría que el final del día fuese tan redondo como el principio. Bego ha venido a hacernos los remontes, y para colmo nos ha traído la comida!!! Bego, te quiero!!!

Pues eso, comemos y hacemos un reconocimiento a pie del sendero (¿no lo hacen los pros, apartando las piedras que les estorban?) por el que queremos empezar a bajar y que nos dejará en el pueblo haciendo el animal por un montón de escaleras, rampas, saltos… ¡Si es que Elantxobe está la mar de bien diseñado! El plan es sencillo: Tirarnos desde el aparcamiento de escaladores casi en lo alto de Ogoño para acabar en el puerto. Si nuestros cálculos no fallan tendremos posibilidad de tres bajadas; en la primera los vecinos dirán: “mira éstos gamberros”. Nos verán subir en la furgo y pensarán que nos hemos ido, pero cuando nos vuelvan a ver aparecer por otra calle, y que nos recogen otra vez con la furgo, seguro que llaman a la policía, lo que hará que probablemente para la tercera bajada los municipales nos estén esperando en el puerto para darnos su opinión de cómo se utilizan las escaleras… Lo único que puede cambiar esto es que no haya municipales en el pueblo, por eso de que es pequeñito.

¡Salida! El sendero es la mar de divertido, muy flow y con una pequeña zona técnica. Entramos en el pueblo y la primera llegada al puerto se nos queda en poca cosa; hemos bajado muy directos, apenas hemos podido hacer un par de saltos. Hasta hemos llegado antes que “el remonte”.

Para la segunda bajada quedamos en perdernos más por las callejuelas y todas las escaleras reviradas que encontremos, y ya la cosa “goes big”. Giros ajustadísimos, pasos en los que apenas entra el manillar (de hecho, en uno de ellos sólo pudo pasar David con su manillar de juguete) y lo más grande de todo: ¡LA GENTE NOS COMIENZA A ANIMAR! Elantxobe es un pueblo DH friendly! Y nosotros que creíamos que nos iban a echar la peta! Nos jalean, nos animan, nos preguntan en el puerto, los chavales nos señalan… ¡Grandioso!

La tercera bajada ya es la última, nos lanzamos por otro lado al principio un poco más alejado del centro del pueblo y practicamos los giros que no nos salen, repitiendo hasta que los sacamos. Una vez abajo, Bego nos está esperando, Gina (la perra) nos saluda, txonbo en el puerto y cervecita en el bar.

Un día absolutamente perfecto, que se quedará guardado a fuego en mi cerebro. Y todo gracias a David, Bego, el pueblo de Elantxobe, las paredes de Ogoño y el dios Ra…

Brandon vs. Yo (2)

Publicado en David, Era campillera, Post-Whistler con etiquetas , , , el octubre 28, 2011 por paraestomecompreunamountainbike

Bueno, esto ya es otra cosa…

Qué, ahora qué tienes que decir, Brandon Semenuk!!!

Brandon vs. Yo

Publicado en David, Era campillera, Post-Whistler con etiquetas , , el octubre 26, 2011 por paraestomecompreunamountainbike

Eh, Brandon Semenuk, mucho naiki 6.0 pero con la mano en el freno, eh!

Qué depresión! palabrita de Niño Jesús, que la próxima vez que vaya a Whistler me apunto al fuckin’ Summer Gravity Camp [Ride with the Pros]!! Vamos, aunque tenga que atracar a cien viejas para juntar los cacho 1890 panchos que cuesta…

Cagon la mar!

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